Hígado graso y alimentación

Actualmente se presentan muchos casos de personas que tienen hígado graso, esto implica que depósitos de grasa se acumulan en distintos segmentos del hígado.

El mecanismo por el cual se produce no es claro, pero es evidente originarse por la relación que existe entre el estilo de vida y el tipo de alimentación que tiene la persona. El sedentarismo y el exceso de peso son factores de riesgo para padecer esta condición.

Siempre les indico a mis Pacientes, que en los casos cuando se deposita grasa en las caderas o abdomen, hay que hacer dieta y ejercicios para eliminarla; también es indispensable hacerlo cuando hay hígado graso.

Es recomendable medir cuántos kilos de sobrepeso tiene el Paciente, para ponerse una meta y disminuir peso hasta llegar al ideal. La estrategia para lograrlo es llevar a cabo un programa de alimentación y ejercicios físicos.  

En lo referente a la alimentación, se recomienda consumir proteínas y fibra: la leche descremada, huevos duros, y carnes (res, pollo, pescado, pavo y cerdo) preparadas a la plancha; en cuanto a la fibra conviene incorporar vegetales como: zanahorias, espárragos, verduras, palmitos, zapallos, rábanos o tomates, cocidos con aceite vegetal o de oliva; también se aconseja el consumo de hojas (brócoli, pepino o coliflor) si no hay intolerancia digestiva. Los alimentos integrales ayudan a reemplazar comidas que se consumían antes de empezar la dieta; el pan, arroz y fideos integrales, pueden ser incorporados.

Es clave evitar el consumo de grasas y carbohidratos. Las frituras, masas y dulces impiden la eliminación de grasa del hígado.

En cuanto al ejercicio se recomienda realizar 30 minutos diarios (ejercicios aeróbicos, caminar, trotar, bicicleta o nadar, entre otras alternativas).

Autor: Dr. Ignacio Hanna Jairala (Gastroenterólogo)
Prestador Médico de Plan Vital