El Ejercicio Físico en el Adulto Mayor

Tanto la vida sedentaria, como la falta de actividad física y práctica de ejercicios, son factores determinantes en la aparición de ciertas patologías (hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, osteoporosis, debilidad muscular, etc).

Es por eso que la actividad física, el ejercicio físico y prevenir el sedentarismo, son claves para el mantenimiento de la salud en el adulto mayor, y como componente fundamental de un estado de vida saludable.

La actividad física, se define como todo movimiento corporal producido por el sistema musculo esquelético con gasto de energía; abarca a una amplia gama de actividades cotidianas como: caminar en forma regular, trotar, nadar, bailar, etc.

El ejercicio físico practicado en este grupo etáreo contribuye a mejorar:

  • La capacidad para el autocuidado
  • Conservar más ágiles y atentos nuestros sentidos
  • Incrementa la calidad del sueño
  • Disminuye la ansiedad, el insomnio y la depresión
  • Aumenta la capacidad respiratoria y la oxigenación de la sangre
  • Reduce el riesgo de caídas y aumenta la fuerza, flexibilidad y equilibrio
  • Aumenta la capacidad cardíaca
  • Evita la obesidad
  • Mejora el perfil de lípidos
  • Reduce el riesgo de formación de coágulos en los vasos, y por lo tanto la trombosis y embolias.

Se puede mejorar significativamente la calidad de vida de una persona de la tercera edad, proporcionando mayor flexibilidad, fuerza volumen muscular y mayor capacidad funcional aeróbica. Se recomienda una actividad física regular (de 3 - 4 veces por semana), de duración modera (de 20 hasta 40 minutos), y de una intensidad suficiente (de 70% - 85%).

Autor: Dra. Margarita Vera (Médico)
Médico General de Plan Vital